El Ajo

El ajo, es una hortaliza cuyo bulbo se emplea comúnmente en la cocina mediterránea. Es de sabor fuerte, especialmente en crudo y ligeramente picante. Es una planta perenne de la familia de la cebolla. Las hojas son planas y delgadas, de hasta 30 cm de longitud. Las raíces alcanzan fácilmente profundidades de 50 cm o más. El bulbo, de piel blanca, forma una cabeza dividida en gajos comúnmente llamados dientes.

Cada cabeza puede contener de 6 a 12 dientes, cada uno de los cuales se encuentra envuelto en una delgada película de color blanco o rojizo. Cada uno de los dientes puede dar origen a una nueva planta de ajo, ya que poseen en su base una yema terminal que es capaz de germinar incluso sin necesidad de plantarse previamente.

Este brote comienza a aparecer luego de los tres meses de cosechado, dependiendo de la variedad y condiciones de conservación. Las flores son blancas, y en algunas especies el tallo también produce pequeños bulbos o hijuelos.

Componentes activos principales

Aminoácidos:Ácido glutamínico, argenina, ácido aspártico, leucina, lisina, valina, etc.

Minerales:Principalmente: manganeso, potasio, calcio y fósforo y, en cantidades menores: magnesio, selenio, sodio, hierro, zinc y cobre.

Vitaminas:Principalmente: vitamina B6, también vitamina C y , en cantidades menores: ácido fólico, pantoténico y niacina.

Aceite esencial con muchos componentes sulfurosos:Disulfuro de alilo, trisolfuro de alilo, tetrasolfuro de alilo. Aliína que, mediante la enzima alinasa, se convierte en alicina. Ajoeno, producido por condensación de la alicina. Quercetina.

Azúcares:Fructosa y glucosa.

Beneficios saludables

Las excelentes cualidades diuréticas, depurativas, antisépticas y antibacterianas del ajo son ampliamente conocidas y divulgadas. De hecho, el ajo se ha utilizado desde muy antiguo en el tratamiento de diversas afecciones.

El ajo es una planta medicinal que todos deberíamos usar y conocer, si somos observadores hay muchas personas que han vivido muchos años y eran consumidores habituales de ajos.

Sus propiedades están basadas sobre todo en la gran cantidad de azufre que contiene, además tiene calcio, fósforo, hierro, sodio, potasio, vitaminas A, B, C y Nicotinamida.

Es un alimento que produce calor y sequedad, por lo tanto está indicado en todas las dolencias donde exista frío y humedad como los catarros, reumatismos, etc.